
La leche materna es el alimento perfecto para el bebé, contiene los nutrientes especiales que se necesita y que no se encuentran en ninguna fórmula. La leche materna va variando para satisfacer las necesidades del bebé en crecimiento. Es el único alimento que el bebé necesita durante los primeros seis meses de su vida.
La lactancia es saludable tanto para la madre como para el bebé. También contribuye a que la madre establezca un vínculo afectivo especial con el niño y regrese más rápidamente al peso previo al embarazo. La lactancia ahorra tiempo, energía y dinero. No hay que lavar biberones ni preparar fórmulas. La lactancia no cuesta dinero. La fórmula es costosa. La madre que opta por la lactancia le ahorra a su familia más de $1,000 en los primeros 6 meses de la vida del bebé.
Aun cuando tenga que volver a trabajar, puede prodigar a su bebé las ventajas de la lactancia. Durante el embarazo, elabore con su empleador un plan que le permita a usted cierta flexibilidad en su horario de trabajo para poder extraerse la leche.
La leche materna generalmente se extrae con un extractor de leche. Hay una variedad de extractores de leche para escoger, por lo que quizás se necesite experimentar con varios antes de encontrar el más apropiado. Un asesor en lactancia de Liga La Leche o un consejero del programa WIC pueden prestarle ayuda.
El paquete “Working & Breastfeeding: It’s Worth It!” la ayudará a elaborar un plan para reincorporarse al trabajo. Se trata de un paquete con material informativo que le permitirá seguir dando el pecho a su bebé mientras trabaja. Incluye información tanto para la madre como para el empleador. Contiene sugerencias sobre cómo encontrar guarderías infantiles que apoyen la lactancia materna, consejos para la reincorporación al trabajo, servicios de apoyo, e información que explica a los empleadores por qué y cómo deben apoyar a sus empleadas durante el período de lactancia.